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miércoles, 26 de diciembre de 2007

DERECHO AL DISFRUTE DEL TIEMPO LIBRE

DERECHO AL DISFRUTE DEL TIEMPO LIBRE Víctor Julio Ortecho V (*)
Sumario: 1. Reconocimiento de los derechos económicos. 2. Tipos de tiempo por el uso. 3. El sentido humano del uso del tiempo libre. 4. Algunas reflexiones.
1. Reconocimiento de los derechos económicos. En el ámbito de los Derechos Humanos, junto a los derechos de carácter económico del trabajo, de una remuneración equitativa y del derecho a la sindicalización de los trabajadores, se han reconocido tres derechos complementarios y subsecuentes; el derecho a una limitada jornada de trabajo, el derecho al descanso y un derecho poco conocido y mucho menos difundido como es el derecho al disfrute del tiempo libre.
Estos derechos de carácter económico, así como los sociales y culturales, están considerados como los derechos humanos de la segunda generación y han sido reconocidos y reafirmados por la Declaración Universal de 1948, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966 y en el Sistema Regional Interamericano, por la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre de 1948 y por la Convención Americana de Derechos Humanos de 1969, denominada también Pacto de San José de Costa Rica.
La Declaración Universal lo contiene en su Art. 24º, en los siguientes términos: "Toda persona tiene derecho, al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y vacaciones periódicas pagadas"(1).
El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, contiene los aludidos derechos en su Art. 7º, Inc. d, en los siguientes términos: "Los Estados Partes reconocen el derecho de toda persona al goce de condiciones de trabajo equitativas y satisfactorias que aseguren en especial: d) El disfrute del tiempo libre, la limitación razonable de las horas de trabajo y las vacaciones periódicas pagadas, así como la remuneración de los días festivos"(2).
La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, por su parte, en su Art. XV señala. "Toda persona tiene derecho al descanso, a la honesta recreación y a la oportunidad de emplear útilmente el tiempo libre en beneficio de su mejoramiento espiritual, cultural y físico"(3).
Si el sistema liberal dentro del capitalismo, recepcionó la conquista de la libertad de trabajo (particularmente en su forma de trabajo asalariado en contraposición al trabajo feudal gratuito), fue necesario que transcurriera buen tiempo para que fuera objeto de menor explotación, precisamente cuando la prestación de la fuerza de trabajo, se limitó a una jornada de ocho horas(4). La reducción de la jornada implicó o determinó un tiempo adicional fuera de la fábrica o del centro de trabajo, que estuviera a disposición del trabajador y que requirió un reconocimiento especial y sobre todo una compensación económica.
Pero, ¿por qué tiene que compensarse económicamente el tiempo de descanso, tratándose de sábados parcialmente, de domingos o de un período vacacional?. Sencillamente porque el contrato de trabajo, visto desde una óptica social y dada su naturaleza especial de desigualdad entre las partes (empleador y empleado, patrono y obrero), subyacentemente siempre contiene un gran remanente de explotación, mediante salarios insuficientes e injustos, en cuya relación el empleador se enriquece con la plusvalía del trabajo o el plus trabajo que deja de remunerar. El contrato de trabajo implica entonces una compra-venta de la fuerza de trabajo en forma continua y más o menos permanente, lo que requiere que el trabajador recupere racional, material y físicamente sus energías para seguir vendiéndolas a su empleador. Por no ser equitativos los salarios y por conveniencia del empleador a fin de que el trabajador rinda bien en su labor, se justifica el tiempo de descanso remunerado.
Pero el tiempo de descanso físicamente no sólo se da los domingos o en vacaciones, sino también en horas intermedias y dentro de la jornada o entre jornada y jornada. De ello resulta, que hay otras fracciones de tiempo que no constituyen ni tiempo de trabajo o de producción ni de descanso. Así por ejemplo, ¿en dónde se ubica o cómo se califica al tiempo que emplea el trabajador para trasladarse de su domicilio a su centro de trabajo, particularmente en las grandes ciudades en las cuales tiene que emplear una hora o dos horas usando inclusive dos o tres medios de transporte?(5).
¿Dónde se ubica el tiempo que el trabajador emplea para tomar sus alimentos, para usar los medios modernos de información y recreación como la televisión, la diversión, el consumo de medios satisfactorios complementarios a la alimentación?. De esta problemática surgen tipos especiales de uso del tiempo.
Pero si socialmente al tiempo de trabajo e históricamente de explotación, se le arrancó el tiempo de descanso, a ambos se le ha arrancado un tiempo especial como es el tiempo libre; es decir, un derecho al disfrute de un tiempo especial que humanice más al hombre. Sobre este particular, han teorizado los sociólogos, y aunque no se tiene conciencia plena de ello, toda persona requiere de un tiempo para vivir mejor; necesita la libertad para el tiempo de vivir".
2. Tipos de tiempo: Intentando delimitar las formas sobre el uso del tiempo, factor que se agota paralelamente a la vida del hombre, podemos señalar los siguientes tipos de uso del tiempo:
a). Tiempo de trabajo: Es el tiempo productivo, efectivo, durante el cual el hombre emplea su fuerza de trabajo, en la producción de bienes o servicios, sean éstos materiales o intelectuales. Tienen por tanto un sentido económico y lógicamente -en nuestra época- una remuneración, cualesquiera fuere su forma. En buena parte sigue siendo de explotación y por ello es penoso y no siempre liberador.
En el proceso económico y obtenida la producción en cada caso, hay actividades que corresponden a la etapa de la circulación de lo producido y allí también se emplea tiempo de trabajo, tal la que realiza el comerciante, los transportistas, los que manejan el crédito y las finanzas, la publicidad y la propaganda.
b). Tiempo de descanso: El que usa el trabajador para recobrar las energías perdidas en el trabajo y poder volver a su tarea productiva o de trabajo. Básicamente constituye tiempo de descanso, el de los días sábados, domingos, el de las vacaciones. También puede considerarse, el que se da dentro de la jornada, cuando ésta, por la naturaleza especial del trabajo es agotadora o se da en condiciones excepcionales.
c). Tiempo fisiológico: Es aquel que, según Gianni Totti, se dedica para comer, dormir, bañarse, cuidarse, hacer el amor, dedicarse al deporte, etc.(6). Suele confundirse con el tiempo de descanso, particularmente el tiempo empleado en dormir, pero en realidad tiene un sentido biológico y no económico.
d). Tiempo de consumo: Hay quienes piensan que están usando su tiempo libre, cuando realizan la satisfacción de necesidades terciarias o superfluas colindantes con la recreación, la diversión o el goce de comodidades materiales, tales como actos sociales consistentes en comilonas, beber licor, ver televisión, etc., Si bien es verdad, puede tener un buen porcentaje de goce, según el espíritu y entusiasmo de cada persona, pero el tiempo que en ello se emplea, no es ni el tiempo de descanso ni tiempo libre: sino tiempo de consumo, pues la persona que trabaja en cualquier actividad o nivel, aunque esté fuera de su centro de trabajo y aparentemente actuando en uso de su libertad, de alguna manera sigue, en función de la industria, del comercio, de la economía y del consumo. El caso más especial es el de la televisión, que penetra a nuestros hogares no sólo para hacernos llegar los enlatados sino también el bombardeo de la propaganda.
e). Tiempo libre: Debemos entenderlo, el tiempo que puede usar una persona, fuera del tiempo de trabajo, del tiempo de descanso y del tiempo de consumo, en actividades de satisfacción y creación espiritual que le humanicen su existencia, "como producto nuevo de nuestra época, comprometida en una larga des-enajenación humana, riqueza nueva, recreación de nosotros mismos, auto-humanización"(7).
El tiempo libre no debe identificarse ni con el ocio ni con la desocupación. La especie de hipótesis de Joffre Dumazedier, "vers une civilisation du loisir"(8), no será realidad aunque en un futuro lejano el tiempo de trabajo quede reducido al mínimo y el tiempo libre se vuelva esencial. El hombre usará de su tiempo libre para crear; para adecuar el mundo para vivir mejor.
No es tiempo libre el no hacer nada, es "matar el tiempo", es algo contra natural al hombre. La diferencia del hombre con el animal, es el hacer.
Tampoco es tiempo libre el del desocupado, desempleado. En todo caso es un tiempo libre involuntario, determinado por una estructura social que niega oportunidades de trabajo, a quienes teniendo las energías necesarias, requieren trabajo para satisfacer sus más apremiantes necesidades y para encaminar su propia realización personal y familiar.
"El tiempo libre podría ser el ejercicio para pasar de consumidores a creadores, de lectores pasivos de libros y del mundo a co-creadores críticos, de oyentes a músicos, de espectadores a actores, de servidores de los "servicios" a inventores de nuevas dimensiones del ser y del actuar, que se recuperen ellos mismos de la alienación del trabajo que enajena también el tiempo libre(9).
A lo anteriormente señalado debemos agregar, que, para que el tiempo de disfrute como tiempo libre en aquello que más guste al hombre, no deben haber presiones, no debe ser inducido por cualquier forma externa o interés particular.
Finalmente, tratándose de este tipo de tiempo, cabe preguntar: ¿en las sociedades desarrolladas el común de las gentes usan adecuadamente de su tiempo libre, si están rodeados por un entorno productivo acelerado y por una actividad permanente consumista?. Por su parte, en los países subdesarrollados la mayoría de la gente, ¿podrán saber incluso que existe un derecho al disfrute del tiempo libre, cuando la mayor parte de su tiempo lo emplean para ganarse los medios de subsistencia cuando no para defenderse de las agresiones del sistema que los oprime?. He allí, el reto histórico y social de irle ganando tiempo al tiempo de trabajo, al tiempo de consumo, al tiempo de descanso. Requerimos un tiempo para vivir humanamente.
f). Otros tiempos especiales: Fuera de los tipos de uso del tiempo humano, existen otros que no tienen una catalogación precisa. Los intentamos ubicar: además del tiempo de ocio, que es no hacer nada, hay un tiempo perdido, y no nos referimos al que alguna vez en términos irónicos nos referimos a un aspecto del amor (amor no correspondido es tiempo perdido), sino algunos vicios de nuestra sociedad. Por la falta de puntualidad, en cualquier acto público, acto social o compromiso personal, el que es puntual emplea un tiempo que es totalmente perdido.
Por otra parte consideramos tiempo perdido al que emplean los ciudadanos cuando tratan de cumplir algunas obligaciones u obtener algunos derechos. En las dependencias estatales, cuando se trata de pagar algunos impuestos, tasas o tributos o cuando se trata de cobrar sueldos, los ciudadanos tienen que emplear horas que bien podrían tener un carácter productivo. ¿Se ha calculado alguna vez, las horas - hombre que se pierde en este tipo de gestiones elementales, en el Perú, un país con grandes índices de pobreza?
3. El sentido humano del disfrute del tiempo libre: Por qué el disfrute del tiempo libre es un derecho humano?
Si ya se tiene reconocido, es viable exigirlo y usarlo. El uso de algo significa aprovechamiento, y cuando este aprovechamiento produce goce, placer, tal satisfacción es satisfacción humana superior a las satisfacciones de las necesidades materiales.
El disfrute del tiempo libre debe contribuir "al mejoramiento espiritual, cultural y físico"(10) de la persona, por tanto robustece la dignidad personal, valor ético que constituye el eje de los derechos humanos.
Y si consideramos por otra parte que uno de los valores, aspiraciones o metas más ansiadas del hombre, es la felicidad, debemos suscribir la idea de Bertran Russell, en el sentido que todas las condiciones de la felicidad se hallan realizadas en la vida del hombre, que busca el conocimiento, la creación espiritual, el desarrollo cultural.
4. Algunas Reflexiones: De lo anteriormente señalado podemos deducir que la libertad del hombre en todos sus niveles y formas constituye la restitución del sentido humano del hombre. Históricamente primero ha sido conquistada la libertad política, poco a poco la libertad económica y social frente a la explotación y en una sociedad de consumo como es la nuestra de este fin de siglo, tiene que buscarse una libertad espiritual frente a la enajenación del trabajo y de la producción material, muy útil verdad pero que deja muy poco espacio para la felicidad de la especie humana. "El reino de la libertad se encuentra, por su naturaleza, más allá de la espera de la producción material verdadera y propia".
NOTAS.
(1) Instrumentos Internacionales y Teoría de DD.HH. Compilación de Walter Gutiérrez y Carlos María. Edición Oficial Ministerio de Justicia- 1995. Lima. Pag. 35.
(2) op.cit. pag. 41
(3) op. cit. pág. 405
(4) La reducción de la jornada de trabajo, fue producto de la lucha social y del progreso de la técnica; esta última es liberadora cuando se socializa, es decir, beneficia no solamente al empleador sino también a los trabajadores.
(5) Montenegro Baca José. Juslaborista peruano ya fallecido, sostenía en su obra "Jornada de Trabajo", que el tiempo empleado para conducirse, del domicilio a la fábrica debería considerársele parte del tiempo de la jornada, toda vez que el trabajador se ponía a disposición del empleador.
(6) Gianni Totti. Sociología del Tiempo Libre. Breve opúsculo - Gráficas Carla villa- San Esteban- Guadalajara. Pag. 20.
(7) Gianni Totti. Op. Cit. Pag. 21.
(8) "Hacia una civilización del ocio"
(9) "Gianni Totti. Op. Cit. Pág. 43
(10) Art. XV de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre.
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(*) Profesor de Derechos Humanos de la Universidad Privada Antenor Orrego.